Al pronunciar tu nombre mi voz se quiebra; sé que nada de esto ha sido superado por mi corazón; sé que mi amor es débil, y a veces puedo parecer tan pequeña e indefensa que todo el mundo se rie de mi; y dicen….
Pobre.
Sin embargo en mi interior pasan muchas preguntas y también circula tu voz, y el eco retumba en las paredes y el sonido emerge de lo más profundo de mi alma diciendome que pronto estarás cerca, y así me inundo de buenos recuerdos. El alma puede sonreir por lo menos un poco.
Profundamente en silencio me encuentro atada el espacio que dejaste en aquel sofá, murmurando tu nombre, acariciando tu foto, atenta escuchando por si algún día vuelves y tocas a mi puerta, pegada a la ventana esperando que quizas aunque sea por error pasaras por mi casa y quisieras verme, o tal vez te dieran ganas de llamarme y entonces no puedo despegarme del teléfono…. Así han pasado miles de noches, miles de horas esperando. Bah que patética que aguarda por su principe.
Los sueños ahora estan rotos y mi vida esta en algún lugar perdida buscando horizontes en donde quiza te pueda encontrar.
Los dias pasan más eternos cada vez y me siento desesperadamente sola y siempre he sabido que no regresarás, pero como me gusta lastimarme, como me gusta sentir las heridas repletas de sal.






